Experimentando (Parte I)
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Experimentando (Parte II)

El otro día hablamos de experimentar vivir con menos en aspectos limitados de su casa o de su vida. Aquí van algunas sugerencias adicionales:

  1. Maleta de vacaciones

Aquel que quiere viajar feliz, debe viajar ligero.” – Antoine de Saint-Exupéry

Viajar ligero es la mejor forma de practicar vivir con menos. La compañía aérea les permite llevar 23 kg, no por eso tienen que llenar su maleta. Piensen en los beneficios de viajar liviano: menos peso para sus brazos y espalda; menos bultos = menos estrés en el aeropuerto o el terminal; menos tiempo desempacando en el hotel; más espacio disponible para traer de vuelta regalos o recuerdos (en mi caso, elijo cosas perecibles, como especialidades culinarias o ricos vinos). Si les preocupa tener que limpiar ropa durante el viaje, piensen bien: ¿Cuántas veces han vuelto a casa con ropa sin habérsela puesto ni una sola vez? La próxima vez que viajen, empaquen la cantidad de ropa para la mitad del tiempo de viaje programado, y dejen en casa todos los ítems “por si acaso” que por lo general, van y vuelven sin ser usados.

Otra sugerencia más atrevida: si no tienen vacaciones planeadas en el corto plazo, coloquen en un bolso de viaje la ropa que piensan necesitar por una semana. Durante los próximos 7 días, vístanse sólo con lo que empacaron y al final del periodo analicen si extrañaron algo.

  1. Televisión

Según los datos del Consejo Nacional de Televisión, los Chilenos vieron en el año 2016 un promedio de 2h15 diarias de televisión abierta, sin hablar del resto de los medios (televisión pagada, Netflix, Youtube etc). ¿No será mucho? Les doy un ejemplo concreto: una hora navegando en sitios de información en su oficina + una hora y media de telenoticias en casa = dos horas y media durante las cuales no les prestamos atención al jefe o a nuestra pareja o niños. No estoy intentando hacerles sentir vergüenza por el maratón de series que vieron el fin de semana pasado en lugar de salir a caminar: a veces también me pasa. No hago un llamado aquí para eliminar por completo sus horas frente a la pantalla, sino que para evaluar seriamente cuáles de los programas que ven aportan algo a su vida. Quizás pueden cambiar esta hora y media de noticiero por media hora de noticias seleccionadas en la web y otra hora de programa cultural de interés personal o un buen reportaje de fondo en Ciper.

En la última mudanza pasamos del triple pack al doble pack, eliminando la línea de teléfono fijo. Ahora estamos pensando en eliminar el cable, al menos por un tiempo. ¿Qué canales vemos en mi casa? Algo de noticias nacionales, TV5 Monde, NatGeo, y una que otra serie en AXN, Fox, etc. Resulta que están todos disponible en internet. Me brillan los ojos al pensar en mi respuesta la próxima vez que un operador me llame por teléfono para venderme una oferta increíble: ¡Gracias pero no veo tele! Si no nos funciona y nos sentimos terriblemente privados lo volveremos a contratar, pero tengo el presentimiento que no será así.

  1. Superficies planas

El desorden promueve el desorden. ¿Qué más da un correo más encima del mueble de la entrada si ya hay diecisiete? ¿O una decoración más encima del mueble del living? ¿O un aparato electrodoméstico más en el mesón de la cocina? Todos los objetos a la vista compiten por nuestra atención, nos distraemos y ya ni los notamos incluso cuando desaparecen. Intenten por algunos días mantener los superficies planas de una pieza a elección totalmente despejadas. Metan en cajas las cosas que estaban antes, y al final del periodo sólo devuelvan aquellas que realmente extrañaron o les provocan alegrías. 

  1. Decoraciones

Las decoraciones cumplen con dos principales funciones: embellecer su casa y hablar de quiénes viven en ella. Dense una vuelta por su casa y tomen en sus manos cada una de las decoraciones que están expuestas: cuadros, recuerdos de vacaciones, figuritas, vasos de flores, lámparas, etc. Si les asusta, empiecen por un espacio limitado: la puerta de su refrigerador o las repisas del living. Piensen en lo que dicen estos objetos de los ocupantes de su hogar y si esa es el reflejo fiel de lo que realmente son. Sólo conserven las decoraciones que les parecen bellas o llenas de sentido. El resto lo pueden guardar en una caja y vender/donar/botar cuando acepten que no lo extrañan. Bonus extra :piensen en este ejercicio la próxima vez que salgan de vacaciones antes de comprar recuerdos: ¿cumplen con estas condiciones y se merecen de verdad un lugar en mi casa?

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